Hace diez años estaba en un pueblito suizo llamado Montreux. Fui en un programa del CESSA con el Hotel Institute Montreux para tener el diploma de Hotel Management.
El 11 de Septiembre, estábamos en el descanso cuando escuchamos la noticia del avión en la primera torre. Fuimos todos al "den" (la sala común con televisión y mesas) y vimos en directo el avión en la segunda torre. Ese fue uno de los momentos más bizarros que he vivido. Al ser una experiencia de escuela multi-cultural, nunca olvidaré las reacciones de mis compañeros gringos que tenían lágrimas y miedo en los ojos y de los árabes que reían. No lo digo en afán racista, si no fue sencillamente lo que pasó. Nunca olvidaré la pregunta que mis compañeros se hacían al igual que millones de estadounidenses "Por qué nos odian tanto?". La siguiente clase era de Mr.Gallaguer, de Nueva York, irlandés y uno de mis maestros que más he admirado. El fue por nosotros al Den para meternos a clase y poner cara de entereza, de "aquí no pasa nada" y de todos tranquilos. Yo sólo le veía y pensaba que estaría pasando por su cabeza y cómo hacía para guardar la calma cuando su ciudad había sido atacada.
Días después, en nuestro pueblito suizo las cosas cambiaron. Fuimos de viaje a Lucerna y el tren estaba lleno de soldados y veíamos ejercicios militares en el cielo. Nunca me sentí tan lejos de casa y tan frágil.
Hoy, la pregunta de mi generación es "¿Dónde estabas el 11-S?" a diferencia de nuestros padres con aquella de "¿Dónde estabas cuando mataron a Kennedy?".
Hoy mi país vive en guerra. Los muertos se cuentan por miles y la tristeza, el miedo y el terror que éstos desgraciados nos infunden no tiene precedentes en nuestra historia. La diferencia con lo que pasó el 11 -S allá y lo que pasa en nuestro país es que allá la gente se unió en contra de los que los dañaron, aquí no hacemos mas que culpar a uno sólo sin hacer nada nosotros por rescatar el país.
Vemos el Sunday Night Football Luigi y yo. Vimos el homenaje al inicio del partido. Vimos el homenaje a los bomberos y a los policías y Luigi me dijo "la diferencia entre nosotros y ellos es que ahí sí respetan a la policia y honran a los bomberos". Y sí, ésa es LA diferencia.
En éstos momentos que vivimos la frase de JFK que me viene a la cabeza siempre es "Ask not what your country can do for you - Ask what can you do for your country". Nos quejamos de la violencia, pero compramos piratería. Nos quejamos de lo mal que va todo, pero somos corruptos. Nos quejamos de la falta de civilidad, pero no damos el paso o respetamos al peatón. Nos quejamos de la basura, pero no dejamos de consumir agua embotellada o usamos bolsas de tela para el súper. Admiramos lo que se hace en otros países pero no apoyamos a productores locales. Nos quejamos de la poca educación de la gente, pero toleramos groserías de los cercanos. Nos quejamos de las inundaciones, pero tiramos basura en la calle (las colillas de cigarro cuentan).
Este no es un mensaje pesimista, es un mensaje de recuento de los daños. Sé que el mexicano es una persona de voluntad. Hoy fui parte de un esfuerzo colectivo en el Centro Histórico convocado en redes sociales por hacer un FlashMob a través de instrucciones de un MP3. Sé lo que podemos hacer cuando los proponemos, la pregunta es ¿queremos hacerlo o estamos esperando que nos den las instrucciones?
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