viernes, 27 de mayo de 2011

Magnificent

Conocí a L hace 8 años. Yo lo llamo destino, y no en el destino como Televisa nos lo ha presentado. Sino por un mero acto random.
Estaba en mi último mes de la universidad y era momento de ponerse a trabajar y hacer algo de provecho. Entré  a trabajar al lugar de la sirena ubicado en Prado Norte aunque me dieron la opción de irme ya sea la tienda del aeropuerto, WTC ó en Sheraton Reforma. Decidí Prado Norte aunque en ésa época no tenía ni idea de dónde estaba.  No sé porqué pero dije de ahí soy. Así que llegué y antes del cumplir el mes conocí a la persona que me cambiaría la vida.
No me acuerdo del día exacto, pero lo que recuerdo es ésto:
Estaba en chinga loca en el rush de la godiniza. Me tocaba estar en la parte de espresso del lado dónde se entregan las bebidas. Me acuerdo que voltée a entregar una bebida y ví en la barra el último libro de Harry Potter que tenía un día de haber salido a la venta. Yo un día antes había ido a Gandhi para comprarlo y se rieron de mí y me vieron con mirada tierna de "se agotó en la venta de ayer, pero puedes pedirlo para el siguiente lote". Entonces cual fan from hell al ver el libro voltée a preguntarle a su dueño dónde lo había conseguido. Y el dueño era L. Hay coincidencias en la vida y coincidencias chingonas. Ésta fue una de ellas. Le pregunté que dónde lo había comprado y me dijo que en la librería que estaba en Prado Norte. En ese momento empezó una de las amistades más chingonas del mundo. Fue una conexión muy cabrona, casi de text book o de guión de chick flick. Una cosa que crees que no te pasa en la vida.
A partir de ése momento tuvimos por seis años una amistad con sus altas y sus bajas, dónde la distancia y las agendas propias parecían causar estragos. Pero una de esas amistades dónde pueden pasar los meses sin hablarse y cuándo vuelves a tener contacto es como si no hubiera pasado nada.
Ahora le digo que en el episodio de la fila de la compra de boletos de U2 que ya he relatado aquí es dónde me enamoré de él. Donde sabía que ése hombre era lo que yo había buscado y que no podía tener por causas ajenas.
Así,  pasaron los años, las platicas en msn acerca de lo que pasaba en el mundo del otro: frustraciones laborales, relatos de fiestas, opiniones políticas que ahora me dan pena ajena, confidencias y lo que siempre nos ha unido: la música.
Cada quien emprendió su camino y sufrió descalabros laborales y de otra índole en terrenos del corazón. Pero siempre sabíamos que en ese desmadre que parecía no tener ni pies ni cabeza podíamos hablar y tratar de ponerle un poco de orden al mundo.
Así llegó el momento en que redescubrimos nuestra amistad y en el que quisimos estar juntos. Cuando estábamos saliendo (dateando) le dediqué la canción que le da título a éste post. Esa canción la hicimos nuestra. Tiene un gran coro "only love can leave such a mark, only love can heal such a scar". Y en nuestro caso es casi un mantra.
Ahora que vivimos juntos he aprendido muchas cosas de mí. Y mi mas grande maestro ha sido él. He aprendido que está bien ser vulnerable, que está bien pedir ayuda, que está bien cambiar de hábitos y que no está padre vivir en el mundo del yo y aquí mis chicharrones truenan.
Pensé que éste tipo de relaciones era algo inconcebible para mí. Y es algo que le deseo a los demás. El tener en tu pareja a tu mejor amigo.
Ésta es nuestra canción http://www.youtube.com/watch?v=Yi52HjJbwVQ y éste es un pedacito de nuestra historia.

All you need is love- Lennon

viernes, 20 de mayo de 2011

Lama Ole Nydahl

El martes pasado me invitaron a la conferencia del Lama Ole Nydahl en el DF. La invitación llegó por vía de un amigo mio ya de varios años que es el tipo más cagado que conozco. Anda en un rollo budista que me picó la curiosidad, así que fui.
Antes un poco de historia. El Lama Ole es danés. En los 60's conoció al decimosexto Karmapa un yogi muy famoso y líder de la escuela Karma Kaygu. Fue de los primeros occidentales en tener acceso a éstos estudios.  El Lama Olé está certificado por el Karmapa (un lama es un maestro de meditación certificado). El Karmapa le dió la tarea de llevar la enseñanza del budismo a Occidente y fundar centros de meditación por todo el mundo (centros de meditación "Camino del Diamante"). A partir de éstos centros, el se la pasa viajando por todo el mundo todo el año llevando éstas enseñanzas.
Ahora un poco de historia mía: fui criada en un hogar católico bizarro. Fui bautizada, confirmada y con la primera comunión. Pero años después, los miembros de mi familia descubrimos que aquello no nos interesaba mucho. Así pues, el último vestigio religioso en mi casa fue el bautizo de mi hermanita hace 15 años que más que acto religioso se convirtió en una oda al tequila y sus efectos. A partir de ahí, decidí que la iglesia y la religión no eran para mí ni quería estar en su camino. Para mí no hay mas religión que la Ley de la Causa-Efecto. Así, si has actuado mal no por rezar una serie de mantras estarás absuelto, salvado y listo para la reencarnación en millonario. Yo soy de la religión dónde cada uno está en poder de su propio destino.
Sin embargo, las enseñanzas budistas siempre me dieron curiosidad. No el rollo de la reencarnación, si no porque comulgaba con muchas de sus doctrinas.
Así que me dí al oportunidad de ir  lo que pasó fue algo que describiré a continuación:
La primera hora no me enteré de mucho porque el sonido era una obra del demonio jajaja simplemente no se entendía nada. Pero lo que pasó después fue maravilloso. El Lama Ole empezó a hablarnos de un mundo que está permanentemente en "ira". Dónde lo políticamente correcto es aburrido, y los beneficios científicos que tiene la meditación. Yo lo percibí como un tipo divertídismo, en excelente forma a sus 70 años. Un tipo fuerte, que sabe que no tiene todas las respuestas pero no teme en decir que no las sabe. Un tipo inteligente.
Una de las cosas que se me quedó es cuando hablaba de la Ira, decía que si querías ganar una discusión, hicieras enojar a tu oponente. Porque cuando la gente se enoja, no está en control de sí mismo y no piensa con claridad. Es por eso que es tan peligroso no controlar la ira. Fue algo que sé que necesitaba escuchar.

Después hice mi primera meditación y fue rarísimo. Independientemente que no sabía lo que estaba haciendo y que me puse a pensar en mil pendientes en lugar de desconectarme. Lo más impresionante fue que mientras yo me estaba acordando de la escena de Julia Roberts en "Eat Pray Love" cuando ella está tratando meditar, cuando el Lama Ole les dijo que pronunciaran el "Om". Escucharlo en una sala con más de 500 personas es impresionante. Me espantó porque yo andaba en la babosa pensando en otra cosa. Después empezaron con el mantra "Karmapa Cheno" fue verdaderamente increible -->"overwhelming".  Después entonaron un cántico y el sonido es bellísimo.
Para finalizar, pasamos todos para recibir una bendición del Lama Ole. Yo estaba nerviosisima, le pregunté a mi amigo así de "¿qué se dice? ¿algo como el cuerpo de cristo - amén o qué?" a lo que él sólo me contestó "tu sólo relájate y siente la electrocutada". Y así fue, el Lama me puso un relicario en la cabeza, luego lo puso en mi pecho mientras nuestras frentes estaban juntas. Sentí una energía muy padre, tipo pura buena vibra. Después me dieron un listoncito con una bendición que debía ponerme en el cuello o en la mano derecha por ser mujer  para que me diera valor (en el caso de los hombres es en la izquierda y ya se me olvidó para qué). Pedí otro listoncito para dárselo a L.
No sé si el budismo sea lo mio, pero sé que éste primer acercamiento fue una grata sorpresa y seguiré investigando.

martes, 17 de mayo de 2011

Food Cravings

Soy conocida por mis antojos... desgraciadamente son antojos de puros postres lo cual la báscula no perdona. En ésta ocasión dos antojos del día de hoy:
Paleta de chocolate de See's Candies y Helado de Plátano de Roxy's.
See's Candies es una dulcería clásica que debe ser visitada cada ves que vayas a California. Es originaria de Los Ángeles y lo maravilloso de éste santuario del chocolate que data de los años 20's es que cada vez que lo visitas puedes probar chocolates con sabor netamente gringo empalagoso. Uno de sus dulces clásicos son las paletas de caramelo: chocolate, vanilla, butterscotch y café latte. A mi, me rayan las de chocolate. En navidad sacan una versión de canela que  es la locura. Si viajan allá, compren su paquete de paletas y compren su boleto de regreso a la infancia.
Heladería Roxy
Muchos dicen que están overrated, y probablemente lo sean. Pero junto con Chiandoni, son heladerías clásicas del DF con más de 50 años de historia. Mi helado -que llevo 31 años comiendo- es el de plátano. Podrá ser el menos atractivo de los sabores, pero yo es el que yo siempre he elegido sin parar en tres décadas cual desorden obsesivo. Lo amo. Porque sabe a plátano de verdad y no a chicle de plátano así, artificial.
Ahora parece que lo están franquiciando, y ésta tradición condechi se ha exportado al otros rincones del DF y Edo. de México. Enhorabuena. Yo sólo sé que cuando tenga hijos los voy a llevar y les voy a contar como su mamá lleva décadas comiendo el mismo sabor y cómo su abuelo siempre que visitamos la heladería pide un vaso de agua carbonatada y nos contaba de otras épocas y otros sabores.

lunes, 16 de mayo de 2011

"My heroes are the ones who survived doing it wrong, who made mistakes, but recovered from them" Bono

Mi último post data del 2008. Han habido muchos cambios en mi vida desde entonces.
Quería reinaugurar éste espacio compartiendo la experiencia que viví el sábado.
Fui una más de las 100,000 personas que se rindieron en el Azteca ante cuatro individuos que son los últimos vestigios de lo que llamamos estrellas de rock: U2.
Empecé a ser fan en 1992. Y todo fue por mi hermano. Fue al ZooTV y me traumé de por vida porque no me llevó. Su respuesta ante mi reclamo puberto fue "para qué quieres ir si ni los conoces?". Lo cual era cierto, pero a mis 12 años era justo tener una guía de mi hermano mayor. Así que no fui y me arrepentiré de por vida de no haberlo hecho. Pero en su defecto me propuse conocer a éstos irlandeses. Y así empezó...
En el camino convertí a dos de mis mejores amigas al lado oscuro.  Mi fanatismo irradiaba tanta locura que me siguieron la corriente y al final aman su música tanto como yo.
Así llegó el Popmart y uno de sus discos más odiados: Pop. Aunque es un disco que a mí me gusta mucho. En ésa época nos mudamos a Querétaro y recuerdo que cuando veníamos al concierto e iba de camino del aeropuerto a la civilización (por el camioncito de Primera Plus) y pasé frente al Foro Sol  ví a lo lejos el arco amarillo del escenario me emocioné lo que nunca. Para mi fortuna, ése concierto está inmortalizado en un DVD, y nunca se me va a olvidar el show de los encendedores en New Years Day y las lágrimas de Bono por la emoción y al dedicarle One a Michael Hutchence.
Luego llegó el Vertigo Tour y mi fan from hell versión 1.0 salió a flote: el estar un diciembre a las 5am en al fila del Mixup de Palmas junto con una veintena de personas esperando a que el amo de los boletos se dignara a las once de decidir nuestra suerte. Ésa fila es un parteaguas: la hice junto al hombre que ahora es mi casi esposo. En ése entonces sólo eramos amigos que nos veíamos a lo lejos con ojos de "lástima que seas ajeno". Siempre le digo que en ésa fila me enamoré de él. No sólo por estar horas en el frío invernal esperando que dieran las once. Si no por que él se puso a organizar a toda la fanaticada y hacer la famosa listita para que nadie se colara.
Llegó el concierto y cada quién se fue por su lado. En el Vertigo Tour, el amo de los boletos nos vio la cara y  compré los boletos más caros que mi sueldo de Supervisor de Starbucks podía comprar, y todo para estar en el lugar más lejano. Fue un concierto épico. La segunda fecha la ví desde plateas por una invitación de último momento de un amigo. Estaba en una junta de trabajo en el Centro Histórico y tenía menos de una hora para estar en el Azteca. No sé cómo le hice pero lo que más recuerdo es ir corriendo por la rampa del Azteca cuando escuchaba los acordes iniciales de City of Blinding Lights mientras yo dejaba el pulmón de fuera y empezaban a brotarme lágrimas de emoción.
Llegó el U2-3D, y mis 6 grados de separación de Bono se redujeron cuando me invitaron a la premiere y el productor de la peli la presentó. Amo "Love and Peace or Else" es un gran momento.
Y así, llegó el 2009. Mi hermana y su esposo viven en California. Así que cuando se anunciaron las fechas del  U2360°  mi meta estaba clara: ir al Rose Bowl. Compramos los boletos con meses de anticipación mediante la venta de U2.com y planeamos el viaje. Fue un viaje increíble porque fue el primero que hice con mis hermanos ya adultos... llegó el día y la verdad es que el ver un concierto en el extranjero es la cosa más chingona. No lo digo por malinchista, si no porque es verdad. La organización, el orden y la educación de la gente de California es otra cosa. Llegamos con mucho tiempo, nos estacionamos sin problema al comprar el espacio de estacionamiento con días de anticipación. Hicimos un picnic en las áreas designadas y vimos la tradición del Tailgate Party en su máximo. Sabíamos que ése día el concierto sería filmado; por lo que nos esperaba un show increíble. Pensé que sería el concierto de mi vida...hasta el sábado pasado.
Nunca pensé que mi fan from hell saldría de esa manera tan desbordada. No llegué al extremo de acampar porque ¡alguien tiene que trabajar! pero el viernes en la noche fuimos por los brazaletes para el Inner Circle y nos tocó la fortuna de escuchar el soundcheck de la banda.
El sábado nos levantamos para estar a las 5.30 en la fila del Azteca. Esa fila fue la versión de Campamento Krusty o un castigo tipo "Saw". El estar tantas horas bajo el rayo del sol, protegidos por unos impermeables de Mickey Mouse de Disneyland que pegamos con diurex, sentados en el suelo, sin querer tomar agua por la pesadilla que resultaba ir al baño fue casi demasiado. Pasaron 8 horas en esas condiciones hasta que llegó el momento de que se abrieron las puertas para ingresar. La verdad es que fue muy ordenado el llevarnos por bloques de 150 personas para evitar el aperre. Entramos y el ver The Claw cada vez más cerca es una experiencia que pone la piel chinita. Así nos fuimos acercando para agarrar nuestro lugar exactamente frente al escenario. En el Rose Bowl te quedabas en tu lugar y no tenías que estar peleando a muerte por él, si alguien se quería meter tus vecinos les decían en forma educada que ese lugar ya estaba apartado. En México las cosas son muuuuy distintas. Nos vimos de nuevo en la necesidad de no tomar agua porque el salir al baño y regresar era una batalla de supervivencia. La verdad es que había de todo. Desde los fans buena onda que nos ayudábamos entre todos hasta la gente loca que veía en cada persona que osaba pedir permiso para cruzar e ir al baño a un usurpador de lugar. Me tocaron gritonizas de gente como nunca. Lamentable.
Empezó Snow Patrol... un poco fresas pero buenos músicos. Y a las 9:45 al ritmo de Ingrata de Café Tacvba empezó la magia. Cuando eres fan from hell no te imaginas estar tan cerca de alguien a quien admiras tanto. El tenerlos a menos de 5mts es algo surrealista ¡No sabes para dónde voltear! Estar en ése estadio, en mi país,  con mis hermanos y mi casi esposo es un momento indescriptible. El tiempo se me pasó y yo no deje de brincar, de gritar, de cantar y de asombrarme de estar ahí, en ése momento. Tocaron "Magnificent" y el mundo se detuvo para L y para mí: nuestra canción, ahí: para nosotros. Fue hit tras hit tras hit y una emoción tras otra. Los grandes momentos: Out of Control, Zooropa y Scarlet que nunca había escuchado en vivo. Zooropa es una gran, gran canción de un disco que estaba totalmente adelantado a su época. Me gusta por experimental.
Me gusta U2 porque no se toman en serio, porque se han reinventado tantas veces y están en un lugar que saben pueden hacer lo que se les de la gana. Y lo hacen bien.
Y de Bono que más de puede decir que no hayan dicho nada. Sus haters y los posers de haters deben de tener toda clase argumentos. Es un hombre que yo admiro porque sabe usar el reflector a su favor y a favor de sus causas. Y es un hombre que se mantiene sencillo. El ponerse a chupar a fuera del Pujol con champaña con sus fans es un ejemplo. Es un hombre que se mantiene hombre. Muchas estrellitas se marean arriba de un tabique. Que fácil es criticar cuando uno no levanta un dedo en beneficio de tu comunidad más inmediata, ya no digamos África, etc.
El cansancio, la asoleada y la deshidratación fue lo de menos. Estuvimos ahí y es algo que nunca voy a olvidar. Aquí una foto que yo tomé en el extásis total:

Nos vemos en la siguiente gira...