viernes, 3 de junio de 2011

Pop-Up

El sábado pasado asistí a mi 1er Pop Up en el margen del Corredor Cultural Roma Condesa. No tenía ni idea de qué esperar ni qué pasaría, sólo sabía que era una experiencia que mezclaría el ambiente foodie-hippie y que no podía perdérmelo.
Hace unos meses a través de Twitter empecé a seguir ciertas cuentas de chefs, foodies, blogueros, etc. Así me enteré  del evento a través de la cuenta de un chef en Ensenada @riatatuille a quien empecé a seguir no sé a través de quién, pero me llamaba mucho la atención por las fotos que posteaba de la huerta de su restaurante y el rollo orgánico. En uno de sus tuits avisó que venía al DF para el evento e invitaba a reservar en el restaurante Broka Bistrot de la Roma.
Así que llamé y me contestó Marco, el chef del Broka y le dije que quería reservar, me preguntó que si era amiga de Diego o porqué sabía. Y le comenté que lo acababa de leer en Twitter y por eso reservaba. Me morí de la risa porque me comentó que no tenía idea de nada, que apenas lo estaban armando pero que iba a meterle un poco de orden a aquello y me avisaba. Después me contactaron de @c0mensales para confirmarme la reservación.
Así, le dije a L del evento, le dije que no tenía idea de qué era pero que quería ir. Como L está igual de loco que yo no se lo pensó 2 veces y me dijo si vamos. Luego invité a mi amigo @Randy_Maximus que es otro foodie como nosotros para que nos acompañara en el experimento.
Así, el sábado pasado llegamos al Broka. Un lugar chiquito -aparentemente- en la Roma y nos pusimos en la mano de éstos locos. Y así empezó:
Primero llegó una copita que traía un sorbete de mezcal, con sal de gusano y epazote. Muy rico y necesario para el calor del lugar.
Después un amuse bouche de bonito con soya y hoja santa: riquísimo y ligerito. Todos en la mesa estábamos impacientes sobre qué seguiría trayendo la noche. Pedimos un vino blanco de Ensenada del cual nunca habíamos escuchado y que fue seleccionado porque la etiqueta decía que en su producción de incluía la luz de luna.
La entrada fue un plato espectacular de almeja chocolata, chícharos, alcachofa y tocino. Una delicia de combinación.

Después un plato que tenía callo de hacha, camarón y jaiba.

Luego una maravilla: pez bruja con habas, pepino y betabel. Estaba simplemente delicioso. Muy fresco.
De segundo plato fue un estofado de ternera con salsa de pulque  curado de piñón, sobre una cama de huitlacoche y flor de calabaza.
Después llega un trocito de queso con nieve de no se qué y el postre más chingón que he comido: un pudin de chai, con tamarindo, durazno y cacahuate: espectacular.
Por  último de @aulachocolate unas bolas de pastel de chocolate en 3 sabores: sal rosa, té verde y café de olla. La de sal fue mi favorita.

Sin duda una experiencia gastronómica out of the box. Ya me avisaron que vayamos apartando un fin de semana en Junio porque viene el segundo: can't wait!

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